Señales de recuperación económica

A través de los últimos quince años, el Paraguay ha logrado construir una estructura macroeconómica bastante sólida y estable con políticas claras tanto en lo monetario como con en el ámbito fiscal y esto se puede notar en la relativa resiliencia que ha logrado el país con respecto a la crisis económica generada por la pandemia en 2020. Varios son los organismos tanto a nivel nacional como internacional que vaticinan que nuestro país tendrá el menor impacto del covid en su Producto Interno Bruto (PIB) a nivel regional. 

No obstante, y como es natural, existe un fuerte condicionamiento de las cuestiones de salubridad para la concreción efectiva de estas estimaciones. Por ejemplo, en su última revisión de proyecciones para el 2020, la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) de las Naciones Unidas, estimó que la contracción de Paraguay será solamente del -2,3% (*1), mientras que la de Argentina sería del -10,5% y la de Brasil del -9,2%.

Resulta evidente que aquellos sectores ligados a actividades que suponen una aglomeración o acercamiento entre personas siguen fuertemente golpeados, sin embargo, a nivel general ya a esta altura del año se comienzan a notar las primeras señales de recuperación en la economía. Muestra de esto es el Indicador Mensual de Actividad Económica del Paraguay (IMAEP), instrumento de medición utilizado por el Banco Central del Paraguay (BCP) para ir tomando la temperatura del movimiento económico del país en cada mes. En efecto, este indicador que mostró caídas de hasta el -12% durante parte rígida de la cuarentena, tuvo un crecimiento interanual del 1,2% en junio (*2). Ello quiere decir que el desempeño económico global del país fue superior al del mismo mes del año pasado. Este resultado, según explica el documento presentado por la banca matriz, encuentra su principal sustento en el buen desempeño que ha tenido el sector agropecuario en este periodo. 

Las actividades de campo, como las exportaciones de soja y de carne tienen una gran importancia para la economía del país, ya que generan un importante ingreso de divisas anualmente, lo cual resulta fundamental para para la estabilidad de la moneda local, que de hecho ha tenido una de las menores devaluaciones en la región durante la pandemia. Las exportaciones de granos de soja (principal commodity ofertado por el país) han tenido un crecimiento del 12,6% (*3) en el acumulado de este año en comparación al mismo periodo del 2019 y han alcanzado un valor total de US$ 1.489 millones. 

Por su parte, la venta de carne en el extranjero se encuentra también en franca expansión y ha experimentado un crecimiento del 10% en el mismo periodo, alcanzando los US$ 628 millones. Sin embargo, no solamente el campo ha mostrado estas señales de recuperación, sino también el sector industrial. Según datos del BCP, la producción de aceite, productos lácteos, bebidas y tabacos, químicos, madera, cueros, entre otros también se han comenzado a recuperar. 

El Estimador de Cifras de Negocios (ECN) es otra de las herramientas de medición mensual que tiene el BCP, en este caso para la percepción de facturaciones en distintos rubros del mercado y para junio de igual manera, se notaron crecimientos interanuales en algunos sectores. Con aciertos y errores, el gobierno ha venido implementando un plan económico para la mitigación de los efectos de la pandemia y uno de sus pilares principales ha sido la continuidad y puesta en marcha de obras públicas. Esto ha generado un importante crecimiento del 25% (*4) en las ventas de materiales de construcción, según datos del propio ECN. Dentro de las estimaciones del BCP, se espera un crecimiento del 3,5% para las construcciones civiles de este año y el sector privado también forma parte de este vaticinio, al margen de las obras públicas. 

El bajo rendimiento de los depósitos en el sistema bancario, que a su vez es producto de las rebajas en la tasa de política monetaria del Banco Central, está generando una búsqueda de inversores para colocar dinero ocioso en otro tipo de activos y el ladrillo es una muy buena opción para generar buenas utilidades a mediano y largo plazo.Por su parte, otros sectores que han tenido crecimientos interanuales en su facturación de junio han sido los supermercados (8%), equipamientos para el hogar (10%) y el de servicios de telefonía móvil (8%).

Estos datos denotan que a pesar del duro baldazo de la crisis económica mundial generada por el coronavirus, al cierre del primer semestre se pueden notar algunos atisbos de recuperación en la economía del Paraguay, que si bien no serán suficientes para igualar años anteriores, mitigarán el impacto.

(*1) Ver https://repositorio.cepal.org/bitstream/handle/11362/45782/1/S2000471_es.pdf
(*2) Ver https://bcp.gov.py/indicador-mensual-de-actividad-economica-del-paraguay-imaep-i471
(*3) Ver https://bcp.gov.py/informe-de-comercio-exterior-mensual-i466
(*4) Ver https://bcp.gov.py/anexo-estadistico-del-informe-economico-i365, cuadro 6 del anexo estadístico.

Artículos relacionados