COMPLIANCE: Una herramienta eficaz en tiempos difíciles

¿Ante los cambios regulatorios que se están dando a nivel nacional e internacional y la necesidad imperiosa de adaptarse a los mismos, su empresa, sus negocios, su institución, están realmente conscientes de lo que estos cambios implican? ¿Cómo se puede ser competitivo en escenarios inciertos? ¿Como pueden los directores asegurar el cumplimiento normativo de sus empresas?  

Más de uno estará sumamente inquieto por la reforma tributaria que entrará a regir a partir de enero de 2020.  Resulta innegable el efecto transversal que esta tendrá en todos los sectores del quehacer económico. Si a esto le sumamos la evaluación país que el Grupo de Acción Financiera (GAFILAT) se encuentra realizando, y tenemos presente los puntos pendientes que han quedado inconclusos con motivo de auditorías anteriores en materia de prevención de lavado de activos y financiamiento del terrorismo, pareciera ser que todo conspira en contra. Las empresas intentaran sobrevivir en un mar de incertidumbres.

Para las empresas, sería ideal poder enfocarse solamente en mayores negocios y nuevos proyectos para aumentar su rentabilidad y redituar así la inversión de sus accionistas.  Pero para ello, ¿qué mecanismos deberían adoptar para estar al tanto de los riegos que esta empresa asume y mitigar sus eventuales contingencias negativas?

La respuesta está en la implementación de un Programa de Compliance y una gestión enfocada en riesgos. Pero con recursos limitados, ¿cómo lo hacemos? ¿En este momento, un programa de compliance es para las empresas un costo o una inversión? Han pensado las empresas en los costos asociados con no contar con un programa de compliance (e.g. no compliance cost). Desde la perspectiva de GHP, las empresas que no tengan programas de cumplimiento normativa y ética corporativa, tarde o temprano, van a asumir costos sustancialmente superiores. La experiencia mundial así lo refleja. 

La Gestión de Cumplimiento o Compliance busca justamente que el escenario en el cual se mueve una determinada organización (independientemente de su tamaño o forma jurídica, de sus objetivos sean éstos comerciales o sin fines de lucro), sea previsible, transparente, claro en cuanto a sus fines y cómo los obtiene, y que la gestión de riesgos permita prevenir e identificar aquellas prácticas derivadas del incumplimiento o prácticas contrarias a la ley.

Una cultura organizacional de ética impulsada por la alta gerencia, proporciona confianza al interior de estas organizaciones y en las terceras partes quienes deciden apostar por una determinada empresa o entidad. La prevención y control de delitos es fundamental, pero un Programa Integral de Compliance debe asociar además acciones de Ética y Responsabilidad, Gestión de Riesgos y Buen Gobierno.

 

El objetivo de contar con un Programa de Compliance es que las organizaciones al adoptar un conjunto de procedimientos y buenas prácticas puedan identificar y clasificar los riesgos (operativos, legales, laborales, ambientales, de reputación, etc.) a los que se enfrentan y establecer mecanismos internos de prevención, gestión, control y reacción frente a los mismos.

La implementación de la Gestión Compliance ofrece numerosas ventajas ya que facilita la detección de malas prácticas en la dirección, gerencia y/o empleados, genera confianza en la institución y en quiénes las representan, reduce o elimina la responsabilidad legal de las instituciones, mejora la reputación e imagen, evita daños a la reputación de la compañía, reduce costos derivados de la reducción de riesgos y por lo tanto, aumenta la ventaja competitiva frente a entidades que no implementan esta herramienta.

Si desea conocer los servicios que ofrece GHP el área de Cumplimiento y Ética Corporativa, le invitamos a visitar nuestra página web: www.ghp.com.py o contáctenos a través del correo electrónico info@ghp.com.py o al teléfono +595-21-203030.

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