La Regulación Jurídica del Cannabis y su uso Medicinal en Paraguay

Recientemente y tras un intenso análisis de la legislación y los instrumentos internacionales, la Dirección Nacional de Vigilancia Sanitaria del Ministerio de Salud Pública y Bienestar Social del Paraguay autorizó la importación del aceite de cannabis para uso medicinal. Éste es utilizado en el tratamiento de ciertas patologías.

El uso medicinal del cannabis y sus derivados es un tema que se debate a nivel mundial hace mucho tiempo. Paraguay, el mayor productor de marihuana en Sudamérica, no se ha cerrado a este debate y ha abierto la posibilidad de legalizar el uso medicinal de la misma.

La planta de cannabis ha sido utilizada por miles de años en diversas culturas alrededor del mundo para distintos fines, entre ellos, la medicina. Esta planta posee distintos principios activos, denominados cannabinoides. Los cannabinoides tienen muchas propiedades medicinales, y esto permite que algunas dolencias y patologías puedan ser tratadas con cannabis, incluyendo, pero sin limitarse al cáncer, epilepsia, glaucoma, esclerosis múltiple, fibromialgia, dolor crónico.

En el Paraguay el uso del cannabis está regulado por la Ley N° 1340/88 “Que modifica y actualiza la Ley N° 357/72 que reprime el tráfico ilícito de estupefacientes y drogas peligrosas y otros delitos afines y establece medidas de prevención y recuperación de farmacodependientes.”  Esta Ley considera sustancias estupefacientes y drogas peligrosas a las incluidas en las listas anexas a la Convención Única sobre Estupefacientes y al Convenio sobre Sustancias Psicotrópicas. El cannabis se encuentra en las Listas I y VI de la Convención Única sobre Estupefacientes, las cuales prohíben la producción y posesión de esta sustancia excepto para fines médicos y científicos. Dichos instrumentos internacionales fueron ratificados por el Paraguay por las Leyes N° 338/71 y 339/71, respectivamente.

La postura oficial del Estado paraguayo se centra en el argumento que el cannabis está en la lista de drogas prohibidas por las Naciones Unidas. La ley paraguaya es clara al respecto, pues prohíbe la comercialización y la producción de la marihuana en todos sus sentidos, y mientras ello siga siendo ilegal, la Secretaria Nacional Antidrogas (SENAD) en cumplimiento del Art. 39  sobre “Aplicación de Medidas Nacionales de Fiscalización” de la Ley N° 338/71 “Que aprueba y ratifica la Convención Única sobre Estupefacientes” seguirá firmemente con las campañas de erradicación de cultivos y al enfrentamiento frontal al crimen organizado que opera con marihuana ya que es un problema de criminalidad que genera el narcotráfico y la producción de droga atendiendo a que actualmente Paraguay es uno de los mayores productores en la región.

Por un lado y en cuanto al uso del cannabis con fines recreativos, la Ley N° 1340 es clara y contundente estableciendo que en el caso de la marihuana el uso no puede sobrepasar diez gramos, cantidad que cualquier persona mayor de edad puede poseer y consumir diariamente, sin ninguna consecuencia penal para ella. De esta cantidad de 10 gramos diarios se deduce que una persona puede poseer y consumir hasta 300 gramos de marihuana por mes, sin consecuencias penales.  Sin embargo, existe una laguna en la Ley N° 1340 respecto de quién provee esos 10 gramos al consumidor, ya que el resto de los artículos de dicha ley penaliza y reprime toda producción y comercialización posible de la marihuana en el Paraguay. Este aspecto debe reglamentarse para que el consumidor tenga garantías de que no violarán su derecho. Ahora bien, en relación al uso con fines medicinales, en Paraguay es legal el uso de derivados del cannabis para dichos fines bajo prescripción médica, pero no así el cultivo doméstico y la posterior producción de derivados medicinales artesanales. En este sentido, el Art. 3 de la Convención Única sobre Estupefacientes, donde se encuentra incluido el “cannabis y su resina” permite su utilización para fines médicos y científicos.” Este instrumento internacional es considerado en el sistema jurídico paraguayo incluso por encima de la legislación nacional, pero por debajo de la Constitución Nacional. 

Es importante destacar que la Constitución Nacional Paraguaya establece que el Estado reprimirá la producción y el tráfico ilícito de estupefacientes y demás drogas peligrosas, así como los actos destinados a la legitimación del dinero proveniente de tales actividades. Igualmente, combatirá el consumo ilícito de dichas drogas. Sin embargo, dispone que la Ley reglamentara la producción y uso medicinal de las mismas.

Actualmente existen proyectos modificatorios a la Ley N° 1340 que buscan lograr que la persona que padezca dolencias tratables con cannabis medicinal (debidamente certificado por el médico tratante o su representante legal) y que para su exclusivo uso medicinal siembre, cultive, coseche y realice cualquier tipo de procedimiento posterior, siempre que sea efectuada en su domicilio privado y cerrado especialmente destinado al efecto, estará exenta de pena. Además, pretenden legalizar la posesión, importación, exportación y comercialización de semillas para realizar el cultivo para exclusivo uso medicinal.

En siete países de la región se está dando este debate, mientras que en Uruguay, Colombia, Argentina y Chile ya se han tomado medidas para regular el uso medicinal de la marihuana. Paraguay no se ha quedado atrás y está abriendo el debate sobre la legalización del uso medicinal del cannabis. Ejemplo de ello es la reciente autorización del Ministerio de Salud y Bienestar Social a la importación de derivados del cannabis para uso medicinal. Las empresas que deseen importar los derivados de cannabis para producir los medicamentos deberán estar registradas en la Dirección Nacional de Vigilancia de la Salud. Para recetar este producto derivado del cannabis, los profesionales tendrán que presentar una solicitud y cada caso será evaluado. Esta iniciativa se dio tras un pedido de la Asociación de Padres Cannabis Medicinal Paraguay (CAMEDPAR).

Por otro lado, la Secretaria Nacional Antidrogas (SENAD), teniendo en cuenta que existe una tendencia mundial con respecto a la liberación de la producción y el consumo del cannabis, ha creado como repuesta a este debate internacional, el Centro de Investigación Regional del Cannabis (CRICA).  Se trata de un centro que busca aportar información científica, es decir, datos colectados con el rigor del proceso científico, que puedan ser evaluables. Con ello se pretende reforzar o replantear eventuales políticas respecto al consumo de marihuana.

Así también, se encuentra en estudio un proyecto de ley "Que crea el programa nacional para el estudio y la investigación médica y científica de la planta de cannabis", el cual busca establecer un marco regulatorio para la investigación médica y científica de la marihuana para su uso medicinal, terapéutico y paliativo del dolor, promoviendo el cuidado integral de la salud. De acuerdo con esta iniciativa será el Ministerio de Salud Pública y Bienestar Social la institución encargada de inscribir a pacientes y supervisar la investigación, mientras que la SENAD deberá controlar que los trabajos sean realizados exclusivamente con fines médicos y científicos.En conclusión, es fundamental que las decisiones y definiciones estén basadas en evidencia y orientados a la salud pública, lo cual incluye tener en cuenta la experiencia de países que ya tienen un camino avanzado en esta materia. Una cuestión importante es también vincular en este proceso no sólo a la comunidad científica y académica, sino también abrir un espacio de diálogo con las instituciones competentes, los pacientes y las asociaciones médicas. En el caso específico de Paraguay, además deberá considerarse que hay un mercado informal de productos derivados de la marihuana que ha operado en una zona gris, en ausencia de un marco regulatorio como también debe tenerse en cuenta que el precio actual de venta del aceite de cannabis importado es muy alto e imposible de pagar para la gran mayoría de personas que lo necesitan. Por tanto, se debe buscar la regulación a través de la industria farmacéutica y con productos elaborados en laboratorios nacionales. La presentación de un proyecto de ley para regular la marihuana medicinal en Paraguay no solo debe abrir un debate sobre si se debe avanzar o no por este camino, sino cómo hacerlo. La improvisación puede tener consecuencias negativas y cerrar la puerta a una política de drogas más balanceada. Mientras tanto, una regulación exitosa podría ser la respuesta para cientos de pacientes que se benefician de esta sustancia.

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