Funciones y Perfil de un Compliance Officer

Así como el cumplimiento de normativas, procesos y procedimientos ha cobrado gran relevancia hoy en día y en la agenda corporativa es una necesidad, debido a que cada vez son más las regulaciones que surgen y los controles internos para cumplirlas, así también es relevante conocer sobre la función del Compliance Officer u Oficial de Cumplimiento. 

Esta posición en muchos casos es vista con cierta confusión ya que, incluso no queda del todo claro cuál es el rol que debe desempeñar el Compliance Officer, qué perfil debería tener y la importancia que este tiene para brindar tranquilidad en los negocios o proyectos que se emprendan.

Para aportar mayor claridad, en este escrito se explicarán los puntos más resaltantes de esta profesión.

El Oficial de Cumplimiento (OC) es la persona encargada de dar seguimiento y cumplimiento a lo expresado en el Manual de Cumplimiento, en la Política de Cumplimiento, en el Código de Conducta y en la Matriz de Riesgos que la empresa o entidad dispone y ha socializado con todos los actores dentro de la organización y con los cuales trabaja o se relaciona al exterior.

Entendiendo que la implementación de un Programa de Compliance es una tarea a largo plazo, es función del OC, promover cuantas prácticas sean necesarias en el afán de crear, formar y reforzar la cultura del cumplimiento. Es por ello que el OC debe ser proactivo en sus funciones y responsabilidades, en la difusión de normas y principios éticos de la organización.

Cuando se realizan formaciones tanto a directivos como al personal, se debe asegurar de que estas formaciones sean asimiladas, por lo que deberá insistir con posterioridad a las mismas en que sean llevadas a la práctica.  

El OC debe gozar de total independencia en el ejercicio de sus funciones, ya que entre ellas se encuentra la de recabar datos para conocer el entorno de la organización, familiarizarse con los emprendimientos o negocios que realiza o haya realizado la organización, recibir las comunicaciones y denuncias realizadas a través del “Canal de Denuncias”, identificar riesgos que puedan llevar a un incumplimiento, poder medirlos y accionar las medidas correctivas pertinentes.

Puede ser un gran aliado para la toma de decisiones, ya que debería exponer (desde la perspectiva del cumplimiento y ética corporativa), su recomendación respecto a llevar a cabo nuevos negocios, proyectos o acuerdos, explicando a la alta gerencia los riesgos que se asumen.

Además, deberá actualizar permanentemente las herramientas de compliance indicando aquellas situaciones nuevas que hayan sido identificadas o no recogidas desde el inicio, por lo que deberá proponer las modificaciones que estime necesarias.

Como responsable directo del cumplimiento de normativas y de la mitigación de malas prácticas, el OC deberá contar con experiencia y conocimientos sólidos para ejercer esta función. Es la persona que propone aplicar los procesos que sean necesarios para lograr el efectivo cumplimiento, estar al corriente de la legislación aplicable e incluso revisar los contratos antes de que sean firmados, para asegurar que se incluyan y cumplan con las pautas indicadas en las Políticas y Manuales de Cumplimiento, y que no existan conflictos entre las estrategias corporativas y las prácticas del compliance.

En cuanto al Canal de Denuncias, es importante que analice todas aquellas denuncias que llegan tanto de indicios de posibles prácticas contrarias al compliance enviadas por los propios funcionarios y terceras partes como aquellas que lleguen de forma anónima.

Un OC puede preparar a la empresa o proyecto en la implementación de cambios legales para aportar rentabilidad a las mismas, ya que le permitirá competir en otros niveles donde se exige calidad, pero también transparencia, gestión clara y eficiente, impecable reputación y buenas prácticas.

Deberá asegurarse que la organización no sólo cumpla en todos los sentidos con las leyes y regulaciones sino que además actúe en consecuencia, que tanto directivos como empleados demuestren el accionar ético en su día a día.

Por lo expuesto, crear una posición de Oficial de Cumplimiento y seleccionar a la persona indicada es un proceso que llevará su tiempo. El OC deberá contar con criterios propios de ética, honorabilidad y autonomía pero también de capacidades transversales al sector en el cual se moverá, deberá tener un perfil legal y amplios conocimientos de gestión empresarial. No necesariamente deberá ser abogado, aunque muchos OC son profesionales del derecho, pero también existen perfiles altamente calificados y entrenados para llevar a cabo esta función que requiere de gestión, de habilidades de persuasión y de comunicación, además del conocimiento de leyes.

Por ello es que resulta más factible externalizar los servicios de cumplimiento en aquellos sectores cuyas actividades no justifique tener una persona full time. Otras empresas e instituciones en cambio, sí requerirán de un perfil sólido y de mucha experiencia dada la complejidad de sus negocios o proyectos.


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