El Depósito Aduanero Privado para Turismo

La economía nacional se ha visto negativamente afectada por la situación de la pandemia del COVID-19, y en especial ha golpeado duramente a las ciudades fronterizas que dependen en gran parte del comercio que hoy está paralizado debido al cierre de los límites con los países vecinos.

Como parte de las medidas tributarias que serán aplicadas para incentivar la reactivación del comercio en estas zonas, y en complemento a la implementación del Régimen de Turismo, el Poder Ejecutivo ha promulgado el Decreto Nro. 3.742/2020, por el cual se establece un régimen de depósito aduanero especial para las mercaderías importadas para consumo de turismo.

1. El Régimen de Depósito Aduanero en la Ley N° 2422/2004

Nuestro Código Aduanero establece un régimen que permite el ingreso y la permanencia en depósito de mercaderías extranjeras en la importación y mercaderías nacionales en la exportación, con suspensión total del pago del tributo aduanero por un periodo determinado y bajo ciertas condiciones. Este almacenamiento se produce en un espacio físico vinculado a este régimen, al que también se le llama Depósito Aduanero, y en el que las mercancías acogidas bajo esta figura se encuentran bajo vigilancia aduanera. En la modalidad de depósito comercial, las mercaderías pueden ser objeto de operaciones destinadas a facilitar su comercialización tales como mejorar su presentación, preparar su distribución o venta, sin modificar su naturaleza o estado. 

2. El Régimen De Depósito Aduanero Privado Comercial Para Turismo

El Decreto Nro. 3.742/2020, además de ampliar el listado de productos alcanzados por el Régimen de Turismo, pretende otorgar beneficios tributarios en cuanto al depósito y la comercialización de mercaderías importadas en las ciudades fronterizas de Encarnación, Ciudad del Este, Saltos del Guaira y Pedro Juan Caballero. Siempre que se trate de ventas a personas físicas no domiciliadas en el país, sea de manera directa y presencial o a través del comercio electrónico. Esto permitirá al extranjero realizar una compra online de un local comercial en nuestro país bajo el Régimen de Turismo, en el cual se aplica una reducción de la base imponible del Impuesto al Valor Agregado (IVA) en la importación de determinados productos. Así, la mercadería sería almacenada en un depósito aduanero para su reexportación, y desde ahí, el comprador extranjero podrá retirar las mercaderías sin necesidad de ingresar al territorio paraguayo, respetando el cierre de frontera.

Estas ventas deberán estar respaldadas por comprobantes de ventas en los cuales se individualice al comprador, adjuntando una copia simple o escaneada del documento de identidad o pasaporte del comprador, y consignando los siguientes datos: 

a) nombre y apellido de la persona no domiciliada en el país; 

b) tipo y número de documento de identidad; y

c) país de residencia. 

Cuando la venta se realice a personas no domiciliadas en el país, el IVA abonado en la importación tendrá carácter de pago único y definitivo, y constituirá gasto deducible del Impuesto a la Renta Empresarial (IRE) del ejercicio fiscal. Sin embargo, en caso de que la venta se realice a personas físicas o jurídicas domiciliadas o constituidas en el país, el vendedor deberá liquidar el IVA conforme al régimen general y, por ende, el impuesto abonado en la importación constituirá crédito fiscal. Incluso, la norma pretende que de la misma manera detallada en los párrafos precedentes, se pueda también adquirir y comercializar ciertos bienes que sean de producción nacional.

Las mercaderías sometidas a este régimen de depósito podrán permanecer en esta condición por un plazo de 30 días corridos e improrrogables. Cumplido dicho plazo y de no ser regularizadas, se procederá a liquidar el IVA por el régimen general. El régimen establecido en el presente Decreto podrá ser utilizado únicamente por Personas Jurídicas y Empresas Individuales de Responsabilidad Limitada debidamente habilitadas por la Dirección Nacional de Aduanas (DNA), por un valor máximo de comercialización de US$ 1.000 por mes y por persona. Además, quienes quieran acogerse a él, deberán constituir una garantía de US$ 100.000 a la orden de la DNA, para garantizar el fiel cumplimiento de sus obligaciones.

El siguiente paso sería desarrollar la metodología del servicio de entrega, permitiendo la participación de más empresas nacionales de la zona para realizar el servicio de delivery a los países vecinos y completar la cadena de venta. Así, esta y otras disposiciones emitidas por las autoridades tributarias y aduaneras, brindaría a los comerciantes fronterizos cierto alivio económico.

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