Compliance Officer y Asesoría Legal: Alianza estratégica para reducir riesgos y optimizar beneficios

Si bien la tendencia de las compañías, entidades e instituciones es unificar las funciones del Compliance Officer y del Asesor Jurídico, es importante destacar que el Compliance Officer así como es un aliado del Asesor Jurídico, cumple funciones bien diferenciadas y es por ello que se comentará en esta edición las principales funciones de cada figura y qué aportan a las entidades o empresas en las cuales trabajan.

El Asesor Jurídico en primer lugar, se debe al secreto profesional y asesoramiento a su cliente, en tanto que el Compliance Officer tiene la obligación de informar y denunciar malas prácticas, así como velar por el respeto y la observancia del contenido del Programa de Cumplimiento.

Por lo dicho, resulta primordial que el Compliance Officer goce de total independencia en el ejercicio de sus funciones y responsabilidades, por lo que, a nivel jerárquico esta independencia deberá prevalecer. Asimismo, el Asesor Jurídico puede encontrarse en situaciones en que la objetividad que requiere su rol no se aplique en su totalidad, si es que debe asumir funciones de control y denuncia derivadas de la implementación del Programa de Cumplimiento.

En general, los Asesores Jurídicos suelen ser más reactivos frente a situaciones que requieran ser atendidas mientras que el Compliance Officer busca la proactividad, la previsibilidad y la anticipación a hechos que puedan derivar en acciones legales. Sin embargo, de ocurrir alguna práctica contraria al compliance, el Asesor Legal es quien aporta el criterio técnico especializado para interpretar el hecho.

El Asesor Legal pone de manifiesto todo lo necesario para cumplir la ley dentro del ejercicio de representación de su cliente. En tanto que el Compliance Officer cumple una función de gestión organizativa de los procesos estipulados en el Programa de Cumplimiento atendiendo a los objetivos de la empresa o institución.

De esta forma queda claro que las leyes aplicables, su alcance, matices y delimitaciones seran responsabilidad del Asesor Legal o Departamento Legal, en tanto que la parte organizativa de elaboración, aplicación y control del cumplimiento dependerá del Compliance Officer.

Por lo expuesto, es indiscutible la interconexión que existe entre ambos roles y que de estar bien definidas ambas funciones, se convierten en una alianza estratégica que potenciará a la empresa, asociación o proyecto. El Compliance Officer tendrá como principal objetivo que la empresa, sus empleados y colaboradores actúen conforme a los lineamentos éticos corporativos definidos en el Programa de Cumplimiento, estableciendo los sistemas de control necesarios para evitar riesgos derivados de un incumplimiento, en tanto que los Asesores Legales velarán por la adhesión y el cumplimiento de las leyes.

Como ya se ha mencionado en otras publicaciones, el contar con una o ambas figuras en forma interna o externalizada dependerá de cada empresa o institución, que deberá buscar la fórmula que mejor se adapte a su tamaño, a la complejidad de las operaciones que realiza y a los recursos con los que cuenta.

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